SUMMARY COMPLETO: “¿Quién habría pensado que Bella era una completa zorra a los dieciséis años?” Insinuó Sam ojeando el diario de la mamá de su amiga. “Deja de burlarte, Sam, aquí lo importante es saber quién es mi padre.” TH/AH.
DISCLAIMER: Personajes obra de SM, la trama mía, y si hay fics parecidos es mera coincidencia (XD)
…
ACTIVIDADES PECAMINOSAS
EL DIARIO DE BELLA SWAN
MISTERIOSO CAZADOR
Por fin el bendito viernes llegó. Me alegraba de que con
Rosalie todo estuviera bien, y que Sam esté mucho mejor; pero eso es cosa de hace una semana, hoy volveremos a leer el diario de mamá. Sigo sintiendo miedo del momento en que aparezca papá, descubrir si la abandonó o no a mamá, y el saber si la quería.
Riley sigue apareciendo por la casa, y mamá sigue de necia diciendo que si lo quiere. Por supuesto, a mí no me engaña, pero no puedo hacer nada a menos que engañe a Riley, ganándome que mi madre me odie por siempre. En fin, si mamá no quiere mis consejos y si no se da cuenta de que Riley es un mantenido, es su problema... aunque también el mío.
En ese momento, me encontraba en el baño intentando esconder bien el acordeón* para el examen de química; no me sabía los conceptos, y tenía que ganar ese examen. Era la primera vez que hacía un acordeón, por lo que esperaba contar con la misma suerte de Sam, ya que nunca la cachan cuando hace fraude.
—¡Nessie, sal de donde estés! El examen de química ya va a comenzar en quince minutos, así que date prisa —gritaba Sam afuera de los baños.
—¡Ya voy!— le grité devuelta.
Escuché pasos y reconocí que eran las botas de Sam.
—¿Por qué tardas tanto?—preguntó recargándose en el cubículo donde me encontraba.
—Estoy nerviosa por el acordeón —le dije la verdad—. Me tiembla la mano y no me deja escribir bien.
—Se nota que nunca has hecho fraude en un examen, me sorprende lo recatada que eres… en cambio Bella no era así —dijo con aire pensante.
—Deja de hablar así de mi mamá, tal vez cambió cuando conoció a mi padre, y quiere que yo sea igual de recta que él—. Me sorprendió el decir eso, normalmente hablo mal de mi padre por haber abandonado a mi mamá y a mí, pero esta vez no fue así.
—Como quieras. Si quieres te puedo prestar mi acordeón, no quiero sacarlo esta vez, creo que el profesor empieza a sospechar y de seguro no me quita la vista de encima todo el examen.
—Está bien, ¿Dónde lo hiciste? —pregunté.
—En mi zapato… —respondió mostrándome la suela por debajo de la puerta.
—No me va a servir, no somos de la misma talla —le dije algo molesta.
—Cierto… mejor arréglatelas tú sola —. Y sólo escuché como se alejaba del baño.
¡Maldita Sam!, yo le ayudaba a estudiar y ella no me puede ayudar a hacer un estúpido acordeón. Seguí intentando hacerlo, pero sentía que el examen estaría fácil… si es que el profesor no ponía tantos conceptos.
Cuando menos me di cuenta la campana sonó, anunciando el fin de una clase; no me alcanzó el tiempo para terminar de anotar todo, pero escribí las cosas en las que más fallaba.
Cuando el profesor de química entró para dar su clase, dio un anuncio que me decepcionó mucho:
—Clase, ya que en un examen anterior sorprendí a una de sus compañeras, Sam, haciendo fraude, para evitar que caigan en la tentación el examen será oral. Serán cinco preguntas, aprueban si responden tres de ellas correctamente, si no, vendrán en vacaciones de diciembre y de verano a regularización. Pasaremos por número de lista —suspiré aliviada en mi asiento, ya que al ser Swan era una de las últimas de mi salón—. No se emocione mucho, Swan, lo haremos de atrás para adelante: Webber, acérquese por favor.
Fulminé con la mirada a Sam. Si tuviera poderes para que su cabeza explotara, creo que ella ya se habría evaporado.
Pasaron tres compañeros más, y era mi turno.
—Bien señorita Swan, ¿qué es el pH?— preguntó el profesor en cuanto tomé asiento a un lado del escritorio.
—Es la concentración de iones H+; indica el grado de acidez o basicidad a una disolución acuosa a 25°C —contesté. ¡Cielos!, se me quedó grabada esa respuesta.
—Muy bien. Ahora, ¿cuáles son las características generales de los alcanos, alquenos y alquinos?
—Todos tienen Carbono; los alcanos tienen enlaces complejos es decir triples, los alquinos tienen enlaces dobles o sea de dos, y los alquenos tienen enlaces simples, solo de uno —contesté muy segura.
—Eso fue incorrecto —¡Mierda!—: los alcanos tienen enlaces simples, alquenos dobles y los alquinos triples, llevas una buena y una mala. ¿Compuestos formados por hidrogeno y carbono?
Esa era fácil: —Hidrocarburos.
—Correcto, ¿de que a que color cambian las bases?
—Creo que de azul a rojo.
—Pues crees mal, esos son los ácidos, las bases son de rojo a azul. Esta pregunta si la contestas bien, aprobaras, y sino te quedarás en las vacaciones de diciembre a regularizarse y también en el verano, ¿de qué sabor es un ácido?
—Amargo —contesté, esperando acertar.
—No, ese es el sabor de una base; el de un ácido es agrio. Lo siento Nessie, pero le harás compañía a Sam. Stanley, te toca.
Que decepción, tendría que pasar la mitad de las vacaciones de diciembre en la escuela en vez de estar en mi casa o saliendo.
Cuando terminó la clase, Sam se me acercó y me preguntó emocionada.
—¿Cómo te fue?
—Me quedaré en las vacaciones, y ¿a ti te fue bien?
—No, tampoco aprobé. ¡Genial! me harás compañía—. Me sorprende como toma las noticias Sam.
.
Esta vez fuimos a mi casa a leer el diario; había hecho limpiar a Sam su mochila, habitación y closet, pero sus papás planeaban hacer cosas en la casa —de las que no me quería enterar—, por lo que decidimos pasar la tarde con mi madre, quien, afortunadamente, no tiene pensado hacerme cenar con ella y Riley.
Cuando ya estaba atardeciendo, subimos a mi habitación para leer el diario.
—Yo lo leo, ¿está bien? —le pregunté a Sam, pero ella hizo un puchero que me hizo regresárselo.
—¡Que bien! Bueno, dice:
...
ACTIVIDADES PECAMINOSAS
20 de Noviembre de 2005
Querida Carlie:
Maldito pueblo de pacotilla y todos los chicos que habitan en él, ¿Por qué me tiene que pasar a mí? En verdad no comprendo por qué mis victimas son realmente malas en la cama, no logro comprender. Vine a este estúpido pueblo a tener mis mejores noches, pero en vez de eso, tengo las peores noches de mi vida, ¿tendré mala suerte?, ¿O acaso es que en Forks no hay un chico que te dé un buen polvo? Simplemente no lo entiendo.
Todo inició el 12 de noviembre, un sábado soleado. A Emmett y a Rose, se les había ocurrido aprovechar el sol e irnos por una semana de campamento; esa idea no fue tonta, por que la verdad me libraron de varias horas de clase, cosa que fue un gran alivio.
Estuvimos internados en un pequeño campamento durante dos días, divirtiéndonos y aprovechándonos de lo que teníamos a las manos, hasta que encontramos un pequeño grupo de cazadores; ahí fue cuando lo conocí, James Witherdale: rubio, ojos azules, y musculoso. Su mirada me intimidaba, pero eso no paraba de dejarme excitada. El grupo de cazadores también estaba integrada por Victoria Rudleff, una chica de mi edad muy atractiva y Laurent Da Revin un chico algo mayor y moreno. Los tres eran totalmente agradables, y yo me la pasaba insinuándome cuando podía a James; varias veces le ayudé a hacer de comer y también me enseñó a ir de caza, lo cual fue traumático, no vuelvo a comer conejo en mi vida, bueno… tal vez si vuelva a comer, pero es horrible la forma en la que los matan.
Fue el día de ayer cuando James hizo caso a mis insinuaciones; nuestra relación fue demasiado rápida. Estábamos James y yo guardando la casa de campaña mientras los demás fueron a buscar algo de provisiones para la comida —excepto por Laurent, que fue de caza—, y se me ocurrió acostarme encima de las cobijas “para descansar”, aunque realmente estaba acostada de una forma incitador… o eso es lo que yo creo. James tomó espacio a un lado de mí y me tocó el muslo, haciendo que me estremeciera de una forma extraña. Yo me acurruqué en su pecho para recargarme y él tomó mi cara para besarme. Poco a poco nuestras manos viajaron a lugares que nunca habíamos conocido y, sin darme cuenta, estaba en medio del bosque observando a un hombre desnudo al lado de mí desnudo cuerpo, pero, ¿saben cuál fue el problema de todo esto?, su socio no estaba contento.
¡Si, tenía a una chica desnuda acariciándolo y él no estaba excitado! Su amigo no se quería parar por más que lo intenté. Al final, él decidió ir por unas milagrosas pastillas. Comprendería que alguien de la edad tome viagra, pero ¿un chico de mi edad? O el problema era él o era yo.
Cuando él fue por las pastillas yo me empecé a vestir, molesta y enojada; sé que a cualquier persona le puede pasar ¡pero no entiendo!, ni si quiera tuvo una liberación precoz, sino que simplemente su amigo no se quiso levantar el día de hoy. Además, si él tenía pastillas entonces quería decir que tiene un gran problema en sus pantalones.
Cuando él volvió, con su ahora animado amigo, yo ya estaba completamente vestida. Al verme con ropa, se me acercó y me dijo:
“Vamos, ya estoy bien, volvamos a intentarlo”
Qué idiota.
“No, no volveré a intentarlo. Tuviste que ir por pastillas para crear eso” le dije señalando a su amiguito, “tu buscabas un polvo cuando te preparaste para cazar, y estoy segura que no pensabas en una desconocida”.
Bien, llámame hipócrita si quieren, pero no es lo mismo que un hombre vaya a aprovecharse con cualquiera que se le pase en su camino que una chica buscando diversión e intentando pasar un buen rato de sexo.
“Oye, tu te me insinuabas, aunque tienes razón, traje las pastillas pensando en otra persona…”aceptó mirando al vacío.
“Apuesto a que es tu amiga. Oye, será mejor que te vistas, no quiero que Victoria te monte un teatro, créeme, ya me ha pasado que me digan perra, y no es nada chistoso”. Dije eso recordando cuando pasó lo de Mike y Tyler.
Pero James, en vez de hacerme caso se quedo así, como Dios lo trajo al mundo. Yo, para que no volviera mi excitación, me alejé a una distancia razonable, y él se sentó en la tierra, supongo que se rozó el trasero…
Lo que me animó el día fue cuando llegó Laurent, no es que se pusiera a hablar conmigo, sino la mal interpretación que tuvieron de él y James…
Imagínate a James con una tremenda erección y desnudo y a Laurent con ojos excitados por la caza. No es necesario decir qué era lo chistoso. James rodeó con su brazo a Laurent, pero él no le dio importancia; después de que James hablara un largo rato con Laurent, se dieron un abrazo, y exactamente cuando pasó eso llegaron los chicos y, bueno, te puedes imaginar lo que pasó por sus cabezas cuando los vieron de esa forma.
Emmett se quedó con la boca abierta, abriéndola y cerrándola varias veces; Rosalie abrió los ojos completamente y se quedó señalando a los chicos; Victoria, quien tenía cara de poema, tenía el ceño fruncido, cara de asco y pude notar que una parte de ella estaba decepcionada. El silencio duró mucho tiempo, y ni James ni Laurent sabían de la presencia de los demás, hasta que Emmett rompió el silencio con una absurda broma.
“Y pensar que la caza la practicaban machos, ahora me doy cuenta que te hace raro”.
Si, su broma es demasiado ofensiva, pero ¿que puedes esperar de Emmett?; Rosalie le dio un zape, y al fin Victoria habló.
“Cielos, ¿James, te gusta Laurent?”
Y éste volteó y se alejó como a tres metros de distancia de Laurent.
“Puedo explicarlo” dijo desesperado James.
“¿Puedes explicar eso?” preguntó Emmett con burla, señalando la creciente erección de James. En ese momento James me buscó con la mirada y empezó a balbucear.
“Tomé viagra” dijo nervioso.
“Eso sigue sin contestar varias preguntas” le espetó Victoria.
“Tuve un problema con…” en ese momento decidí interrumpirlo, no iba a dejar que me pusiera en evidencia con Victoria.
“Aposté con James, Victoria” le dije a ella.
“¿Ah, si?, ¿y se puede saber que es lo que apostaron?”
“Claro. Bueno, resulta que encontré un bote lleno de pastillas de viagra, y le dije que no se atrevía a ponerlas en la comida de Emmett y, bueno, al parecer se le ocurrió tomarse una por… curiosidad. Se desvistió para liberarse con una masturbada —no te preocupes, en esa parte yo me alejé para darle privacidad—, entonces, Laurent llegó excitado por la caza y se acercó desconcertado a James, y empezaron a hablar de algo que no sé y se abrazaron, así que, su excitación y su desnudez no viene de lo que tu piensas…”
Lo sé, es una explicación muy estúpida, pero mi cerebro no trabaja en excusas de dos minutos. Emmett empezó a reír por lo que había dicho.
“¿Querías poner viagra en mi comida?, no te preocupes, eso no lo necesito” dijo soltando una risotada.
“¿Y sobre qué hablaban Laurent y tu?” dijo Victoria un poco menos angustiada.
“Sobre… ti” dijo James dejándonos confundidos.
“¿Y que tengo que ver yo para que te abrace Laurent?”
“Que no sabía como hacer para que te fijaras en mí, y quería darte celos con Bella, pero ella ya no quiere saber nada de mí” Rosalie y Emmett voltearon a verme, y yo hice cara de no saber qué ocurría.
“No te entiendo” dijo Victoria totalmente confundida.
“Me gustas, pero sólo me vez como un amigo”
Victoria corrió para abrazarlo y decirle, o más bien gritarle: “A mi también me gustas”.
Bueno, tal vez a ti se te haga algo conmovedor, pero vamos… yo no pienso en cursilerías después de un mal polvo, o después de quedarme con las ganas…
No volveré a acercarme a los cazadores, dirán que son muy cabrones pero en realidad son demasiado melosos.
Así que… no he tenido un buen polvo en más de cinco meses, cielos, estoy urgida. Y lo peor es que solo me queda una opción: Los guardaespaldas, solo espero que ellos si sepan dar algo y que no me dejen con las ganas.
Adiós, Carlie.
...
Sam y yo nos estábamos ahogando por las carcajadas que soltamos. Emmett y sus ocurrencias, por eso me cae tan bien y lo considero como un tío para mí.
—Oye, todo el tiempo le montan escenitas a tu mamá —dijo Sam entre risas.
—Lo sé, primero Mike y luego James —acordé calmándome.
—¿Crees que tu papá haya sido un guardaespaldas? —preguntó con una sonrisa burlona.
—Lo más seguro, es la única opción que queda —le respondí imaginando a un hombre con un traje y gafas negras.
—Mañana hay que buscar al tal James, de seguro seguirá en Forks —propuso empezando a acostarse en mi cama.
—¡Hey, yo quiero dormir ahí!, cuando voy a tu casa duermo en el piso, me toca la cama —me quejé, tirando de la almohada para quitársela.
—Yo soy tu invitada, respétame —dijo la muy cínica.
Me reí irónicamente para después empujarla. —Quítate de ahí.
Después de discutir por mucho tiempo, llegó mi mamá y nos ordenó a las dos dormir en el piso.
En cuanto despertamos fuimos a desayunar panqueques que preparó mi mamá y después buscamos el directorio telefónico.
—Muy bien, tenemos que mentir mejor que la otra vez, decimos que somos… ¡quien reparte pizza gratis! — propuso cuando encontramos la dirección.
—Pero tendríamos que llevar una pizza, ¿no crees?
—Bueno, le decimos que somos testigos de Jehová —replicó. Hay veces en que me pregunto de donde saca tantas estupideces.
—No le diremos eso —le grité desesperada—. Diremos que nos hemos perdido y que queremos instrucciones para llegar donde nuestra tía Bella Swan… solo espero que se acuerde de ella.
—Esta bien, pero no creo que funcione —dijo Sam frunciendo el ceño y tomando las llaves de su auto.
Tengo que decir su casa era hermosa, muy parecida a la de mi mamá o a la de Sam, era muy espaciosa.
Tocamos la puerta, y nos pusimos de acuerdo en que Sam sería la que hablará pues yo siempre me quedo congelada o digo babosadas.
Un hombre rubio y alto, lleno de comida y con profundas ojeras nos abrió la puerta.
—¿Qué quieren? —preguntó fatigado.
—Nos hemos perdido, y quisiéramos que nos diera instrucciones —pidió Sam con una sonrisa.
—¡Victoria! —gritó el hombre algo cansado.
—¡Mande! —se escuchó de vuelta un grito de mujer.
—Unas chicas piden instrucciones, ¡ven! —volvió a gritar el hombre quien ahora sé que es James.
Una mujer con el pelo rojo y semi-recogido, con aspecto desarreglado y apariencia cansada se acercó a donde estaba James.
—¿A dónde quieren ir? —preguntó intentando ser amable, pero se veía realmente cansada.
—Estamos buscando a Bella Swan, ¿saben donde vive? —preguntó Sam. Cuando dijo eso, las caras de los dos se iluminaron y se les quitó un poco el aspecto de cansancio.
—Claro, es una gran amiga nuestra, la conocimos cuando empezamos a ser novios, ¿qué son de ella? —preguntó curiosa Victoria.
—Soy su sobrina —dije yo.
—Bueno es muy fácil llegar, tomas… —y nos dio instrucciones para llegar a mi casa, que chistoso. Al final se escucharon gritos de niños y vimos como tiraron a James y a Victoria.
Entramos al auto y solo pude sacar una sonrisa de satisfacción.
—Son agradables —comentó Sam prendiendo el carro.
—La verdad si, lo malo es que él no es mi papá —dije soltando un poco de aire.
—Falta poco —me consoló dándome una sonrisa tranquilizadora.
Al parecer James y Victoria son una fábrica de conejos, y sus hijos les cansan muy fácil, pero aun así son unas personas muy agradables.
Dentro de poco encontraré a papá, lo presiento.
.
*Acordeón: Ayuda didáctica que usan hoy en día los estudiantes. Fraude.
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