lunes, 11 de octubre de 2010

Dale Suave

Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer. Y la historia es mía. Prohibido la copia de esta historia.


Dale Suave


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Entonces, ¿esto dónde nos deja?


Mis labios se curvaron en una sonrisa. Coloqué mis manos en su cintura y pegué mi cuerpo al suyo. Ella soltó un gemido.


- Ella sabe de nosotros –Declaró.


- ¿Le dijiste?


No tenía que preguntar. Porque sabía la respuesta de antemano. Y la verdad era que, desde que había conocido a Bella, Tanya había pasado a segundo plano, a tal grado que dejo de importarme si sabía lo mío con la sexy castaña que tenía entre mis brazos.


- ¿Sobre nosotros? –Colocó sus brazos alrededor de mi cuello. Su boca se acercó a la mía-. No… -Su aliento me golpeó con fuerza-. Ella es muy inteligente, debo reconocerlo.


Reí. ¿Tanya inteligente? Tal vez. Cuando sus celos eran los que dominaban su mente, llegaba a ser muy persuasiva. Además de pertenecer a una importante empresa donde su padre era presidente y me había dado empleo como su mano derecha. Por eso, no me podía dar el lujo de perder a Tanya, aunque de esa manera, no pudiera pasar más tiempo con Bella.


Bella se acercó más a mis labios hasta que los atrapó. Se movieron con fuerza sobre los míos. De una manera salvaje. Me empujó hasta que mi cuerpo quedo acorralado contra la pared. Suspiré contra sus labios. Su lengua experta se movía contra la mía. Un suave masaje. Bajé mis manos hasta su trasero y lo acaricié. Ella gimió.


- Siempre supe que me engañabas, Edward.


Mierda. Esa voz la conocía. Y ahora, realmente estaba jodido.

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