
LAGRIMAS DE ANGEL
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SUMMARY: Y mi última esperanza había muerto. Ser aceptado era un sueño, un sueño muy lejano para mí. La realidad era que me discriminaban por mi dinero... AH ExB EPOV
DISCLAIMER: Personajes obra de Stephenie Meyer, la trama es propiedad de AnNeLiCe' y Gely. Prohibido el plagio; evítate problemas.
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PROLOGO
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Cerré los ojos con fuerza. Solo tenía que soportar unos minutos más.
El profesor de matemáticas se encontraba explicando los procedimientos para hacer ecuaciones; ya lo había visto, pero quería distraerme en algo para no gritar.
—Es un marica —masculló Demetri hacia sus amigos. Apreté los puños, haciendo que mis uñas lastimaran mi mano.
Sentí como un piquete en mi cuello. Por instinto, mi mano fue directo tocando lo que había ahí; una bola de papel con saliva. Esto era infantil, pero a pesar de todo sabía que no era nada bueno ser odiado por toda la escuela.
Así pasaron dos minutos, escuchando y recibiendo insultos de Demetri, y yo sin hacer nada. Hasta que el profesor salió del aula, decidí hablar.
—¿Cuál es tu maldito problema? —rugí entre dientes. Era hora de enfrentarlo. Desde hace días que seguía con la misma situación, sin tener avances.
—¡Tu! —respondió Demetri, acercándose rápidamente para tomar con fuerza mi brazo derecho y arrastrarme fuera del aula. Mis compañeros en vez de ayudarme, siguieron a Demetri. Creían que esto era un espectáculo.
Algunas lágrimas salieron de mis ojos, sintiéndome avergonzado y por el dolor que me causaba el agarre de Demetri. Me enderezó un poco para que su puño golpeara mi quijada, jugando sucio. Veía todo borroso. Él continuaba golpeándome. Me pateó en la pierna; ésta se dobló y caí al piso. La gente se había reunido en un círculo alrededor de nosotros. La víctima y el victimario. Quería decirle que parara, pero de mis labios salían gemidos de dolor. Mi boca estaba sangrando. Agarró el cuello de mi camisa y me levantó como si fuera un muñeco de trapo...
Estrelló mi cuerpo contra la pared. Mi cabeza rebotó y solté un alarido. Él disfrutaba verme sufrir. Escupió en mi cara.
—Deja de joderme, puto —gruñí.
Estiré mi brazo derecho para colocarlo entre sus dos brazos. Su brazo derecho quedo bajo mi axila. Giré haciendo que soltara su agarre. Agarré su mano derecha y la giré, haciendo que callera al suelo, herido.
Soltó un quejido ronco.
—No vuelvas a meterte con un Cullen —mascullé. Estaba a punto de escupirle como tantas veces él había hecho conmigo, pero no lo hice. No me bajaría a su nivel.
La escuela quedó como tumba por un momento, nadie decía nada. Hasta que una chica castaña se acercó hasta a mí. Sus ojos relucían preocupados. Rozó con sus dedos la zona donde me había golpeado.
—¿Estás bien?
Asentí, lentamente.
—Estás malherido —contradijo.
La miré, anonado. Era hermosa. Demasiado.
Me sonrió cálidamente.
Ella acarició mis cabellos, se paró de puntillas levemente y sus labios tocaron suavemente mi mejilla. Sentí cosquilleos recorrer esa parte e ir pasando por mi cuerpo, haciendo que la sensación se volviera mágica.
Sonreí tontamente mientras ella se evaporaba como si de una ilusión se tratara. Entonces…
Me di cuenta que mi despertador sonaba. Con ese irritante sonido, supe que solo era un sueño... Un sueño que anhelaba tanto que fuera real para ya no vivir en toda la mierda que estoy metido. Un sueño que es solo eso, una ilusión.
Gruñí fuertemente y golpeé al maldito despertador, tirándolo al piso. Pero de todos modos no dejó de sonar.
Abrí un ojo. Algo de luz se filtraba por mi ventana. Guiñé los ojos con fuerza y bostecé.
Empecé a estirarme aun en la cama, haciendo que varias heridas dolieran. Cerré los ojos al recordar los golpes.
No quería ir a la escuela como cada mañana. Quería estar seguro en la casa; pero no tenía otra salida.
Con pasos torpes por el sueño que cargaba, me dirigí al baño y me miré en el espejo del tocador. Tenía un par de moretones en mi rostro. Suspiré. Días atrás me habían golpeado tres brabucones detrás de la escuela. Nadie estuvo enterado. Mi madre me preguntó qué me había pasado; le dije que me había caído. No me creyó. Pero, ¿cómo decirle que sufro del bullying?
Nadie me ha ayudado con esto. Desde que me mudé todo ha sido complicado por mi economía.
Todo es difícil. Allá en Chicago solía tener amigos como James Witherdale, Victoria y Emily Young, pero desde que nos mudamos, había perdido todo contacto con todos ellos. Maldije mentalmente a Forks.
Pueblo de pacotilla.
Me sentía más solo que nunca en este lugar. De pasar a ser el chico más popular a ser al que le buscan pleitos todo el tiempo, hay una diferencia bastante grande…
Papá mintió cuando dijo que en Forks todo saldría bien, que sería fácil adaptarme y tal vez hasta encontrar novia.
Se equivoca.
Alguna vez escuche que "el dinero no lo es todo". No lo había pensado hasta que llegué aquí; siendo discriminado por ser un junior.
¿Creían que me gustaba tener dinero? ¡Daría todo por tener una vida normal! Mi padre constantemente sale de viaje y mi mamá es muy sobreprotectora por mi problema de alergias a los cítricos. A pesar de que no había motivo, porque desde que tengo diez años no he vuelto a comer ni uno solo.
Toqué mi ojo derecho que estaba moreteado. Gemí por el dolor que provocó mi tacto.
Todo esto era complicado, esperaba que pronto se arreglara.
Aquí, miss Kisslemon reportándose. Gely hizo una grandiosa portada, pero tiene planeado cambiarla por un gif. El Prólogo UP! Estoy trabajando en el primer chap, espero no demorar demasiado.
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