
SUMMARY: Edward tendrá que vivir en el departamento de dos desconocidas durante un mes, ¿el problema?: Ellas no saben que es hombre. AH/TH. ExB.
DISCLAIMER: Personajes obra de SM, la trama mía, y si hay fics parecidos es mera coincidencia (XD)
...
UN TRAVESTI EN MI DEPARTAMENTO
ME LLAMO ELI
¿Cómo convencer a unas completas extrañas que soy mujer? Eso sería misión imposible… Carajo, esto es tan complicado.
Rosalie estaba conduciendo su preciado BMW —el cual, pronto será mío, de eso seguro— para dirigirnos al departamento de las tan nombradas "Alice y Bella". Tengo que admitir que me encontraba nervioso, sudaba como nunca antes y parecía que me estaba convulsionando. Hasta la peluca me daba una terrible comezón.
—Deja de temblar, Eli —me reprendió Rosalie entre risas. Maldita perra.
—No te burles —refunfuñé como niño chiquito —Imagínate que tu vinieras vestida de hombre y vas a conocer a un par de machos y convivirás con ellos un mes.
—Me sentiría sexy, a mi cuerpo todo le queda —era una suripanta.
—Pendeja —mascullé. Rose me dio un zape demasiado fuerte en la nuca.
—En vez de ver las groserías con las que me puedes atacar, deberías de practicar una voz más femenina —murmuró molesta.
—Déjame intentar —si, tenía razón; no quería hablar como vieja porque no quiero ser gay, pero para ganar la maldita apuesta tenía que hacerlo. Empecé a practicar burlándome de ella —¿Dónde está mi espejo, osito? —mi voz sonó como corneta. No sonaba "femenina"
—Parece que está hablando una ardillita —Oh, mi burla no había funcionado. La cagué.
—¡Cállate! —le grité ahora con un mejor tono de mujer.
—¡Oh, mejoras Eli! —gritó divertida.
Como odiaba vestirme de mujer, pero valdría la pena. Si que sí.
—Eli, ya llegamos —gritó Rosalie al borde de la risa.
Nos dirigimos al departamento que se suponía sería mi nueva casa. Nervioso, toqué la puerta y no pasaron ni diez segundos cuando vi a dos chicas paradas en la puerta.
Una era un ángel, con su cabello marrón y sus ojos achocolatados; la otra, podía tener la estatura muy bajita pero era igual de linda —bueno, no tanto —que la otra.
—Hola, me llamo Eli —oh, desgraciadamente me salió un gallo cuando dije eso, y tuve que disimularlo riéndome. Las chicas se quedaron viéndome con los semblantes totalmente des configurados; tenían la boca demasiado abierta, y creo que también tenían esa mirada de repugnancia hacia mí. Rosalie tuvo que interrumpir el incomodo silencio, gracias a Dios.
—Bueno, ellas son Alice —señaló a la bajita —y Bella —se dirigió a la de ojos achocolatados.
Las chicas salieron de su pequeño trance y me saludaron. Rosalie se fue n ese instante, dejándome solo. Luego, tomamos mis maletas y nos dirigimos a mi habitación.
—Disculpa el desorden, pero Bella no es muy organizada que digamos —bromeó Alice. El departamento se veía demasiado chico, pero servía.
—Solo hay un baño, así que habrá horarios para que no hagamos un desastre en cada mañana —dijo Bella.
—En realidad, estoy de vacaciones.
—¿Te ayudamos a acomodarte? —propuso Alice. Lo pensé unos segundos, no había guardado nada de hombre, y en dado caso podría decir que es de algún chico que conocía…
—Claro.
—¿Tienes novio? —preguntó para hacer platica Bella.
—No, no tengo —chillé, haciendo que mis compañeras se taparan los oídos e hicieran muecas —¿y ustedes?
—Yo no tengo, pero cada que tengo la oportunidad salgo con los del bar de Eclipse —respondió Alice.
—Yo tampoco, y no espero tener uno —respondió ¿enojada? Bella.
—¿Estudias o trabajas? —Alice ignoró el comentario de Bella.
—Trabajo —contesté un poco más bajo para no molestar a sus oídos —¿ustedes?
—Estudio Literatura —contestó Bella.
—Yo trabajo para una revista —respondió contenta Alice.
Así pasó como una hora; platicando un poco y conociéndonos… hasta que surgió un pequeño problema. Había un "juguete" en una de mis maletas —que de seguro guardó Rosalie.
Maldita perra, no le vuelvo a pedir ayuda, pensé
De mi maleta, Bella sacó algo grande, y de color rosa fuerte. Era un vibrador.
—¡Oh! Con que usas juguetes, Eli —gritó emocionada Bella.
—Yo perdí el mío, ¿me lo podrías prestar? —preguntó Alice igual de emocionada.
Yo solo quería que se abriera la tierra, o que tan si quiera callera un meteorito encima de mí. Estaba tan rojo como un tomate y mis ojos se salían de mis corneas.
—¡Eli, por favor! Préstamelo, no lo romperé ni nada de eso —rogaba Alice.
—Déjame probarlo —murmuró deseosa Bella con el "consolador" en sus manos.
—Chicas… —mi voz era un pequeño susurro.
—Alice, tu sales con chicos todo el tiempo, yo no… lo necesito más que tu —le peleó Bella.
Me sorprende la confianza que me tenían para apenas conocerme y pedirme prestado mi "vibrador".
—Pero no salgo con ellos diario —se defendió Alice.
Bella salió corriendo de mi habitación con el vibrador en la mano.
—¡Gracias, Eli! Te lo devolveré como nuevo —y solo escuché el azote de una puerta.
Alice salió persiguiéndola.
Me senté al borde de la cama para jalar mis cabellos. Esto es raro.
Había una nota en mi maleta.
"Querido, Edward: espero que te diviertas y disfrutes de una nueva experiencia con el 'consolador'. Rosalie"
Hija de…
Esto sería más difícil de lo que creía. Mucho más…
No hay comentarios:
Publicar un comentario